¡Consejos Sabios! - Predica
- tefyveg
- 28 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Lectura: 1 Tesalonicenses 5:16-23
Pastora Belkis Fernández, D.Min.
Estamos en la víspera de entrar en el 2026 y cada creyente tiene que mirarse en el espejo de las Escrituras. El plan es reflexionar, sin dejar de reconocer que hoy estamos viviendo tiempos muy desafiantes. Las mentiras envueltas en verdades y una tendencia a la idolatría moderna, dentro y fuera del ámbito de las iglesias. Este consejo bíblico es aplicable a hoy.
Si alguien te ha dañado y te ha hecho mal, no le pagues mal por mal. Esto solo se consigue a través del perdón. Hoy estamos repletos de divisiones, aun dentro del pueblo redimido y dentro de iglesias, denominaciones, etc. El mal testimonio de muchos impide que otros conozcan a nuestro Dios y Salvador. Las puertas se les cierran a muchos, algo que Cristo nunca haría y por otra parte una proliferación de predicadores que juegan con el evangelio.
Las escrituras son las mismas de ayer, de hoy y de siempre. Un recordatorio sencillo de todo el que estudia la Escritura es que no olvides el contexto del autor, el contexto cultural cuándo y dónde se escribió. Hay que tomar en cuenta que las leyes civiles y familiares que fueron leyes de la realidad de ayer; hoy no son aplicables al contexto de las leyes de familia civil de hoy. El pecado es el mismo que enfrentaron Adán y Eva, el mismo pecado que enfrenta la humanidad, lo único que tiene un disfraz diferente. El pecado continúa siendo lo que Dios más odia y del que hay que apartarse.
El apóstol Pablo aconsejó a los tesalonicenses y hoy nos aconseja a nosotros:
Mantener el gozo
Orad sin cesar
Dad gracias
No apagues el Espíritu
No menosprecies las profecías
Examina todo y reten lo bueno
Abstente de toda especie de mal
Guarda tu ser completo: Espíritu, alma y cuerpo
Jesús se dedicó a proveer salud a muchos enfermos, a liberar al cautivo y a traer salvación a personas que el sistema religioso ya las había excluido y descartado. Jesús sigue dando oportunidad a los pobres de espíritu, a los marginados por clase, religión, sexo o estatus. En el 2026, acércate con sinceridad y construye una relación con Jesús; asegúrate de que el Señor ocupe el Señorío en tu vida, guarda tus labios y deja esas críticas dañinas.


Comentarios