El Unigénito Del Padre en su Humanidad - Predica
- 14 dic 2025
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Lectura: Juan 1:14
Pastora Belkis Fernández, D.Min.
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.” Juan 1:14.
¡Qué palabras tan poderosas!
Jesús, se hizo humano sin perder su deidad.100 % Dios y 100% humano. Dios se manifestó en un cuerpo humano en Jesús y su plan es darnos la oportunidad de recibir el perdón de nuestros pecados y de alcanzar la vida eterna.
El Unigénito del Padre vino a la tierra, se identificó con el ser humano en su cotidianidad, en su dolor, en su desafío, en su alegría y en su tristeza y habitó entre nosotros. En Hebreos 1:3, el autor presenta a Jesús como el resplandor de la gloria del Padre y señala que todas las cosas son sostenidas por su palabra. La segunda persona de la Trinidad se revela al hombre, se hace visible y, aun en su muerte y resurrección, ofrece vida a través de su sacrificio en la cruz del Calvario.
Juan reconoce que Jesús es mayor que él y fue un testigo de su plenitud, de la cual todo creyente puede tomar. En otras palabras, el verdadero creyente se identifica por vivir una vida plena en Jesús. Hoy no tenemos la fecha exacta de su nacimiento, pero reconocemos su encarnación. Los verdaderos seguidores de Jesús viven vidas plenas, son cartas abiertas, leídas por su consagración, como decía el apóstol Pablo.
En el Antiguo Testamento, en el Tabernáculo habitaba la presencia de Dios, que era sombra de lo que había de venir. La Shekhiná que era el símbolo de la misma presencia de Dios en el Tabernáculo. En el Templo, ahora habita con nosotros y en nosotros.
La aceptación, creer en que Jesús es el Hijo de Dios y vivir bajo los valores de su Reino nos colocan en una posición privilegiada para pasar a ser hijos de Dios; ya no se vive en la oscuridad, porque la luz hace resplandecer la imagen de Jesús en cada vida confesante.
Jesús se humilló tanto que colocas a la iglesia como su cuerpo, aunque imperfecto, con una cabeza perfecta. Efesios 1:22-23. La iglesia representa a la novia, la esposa del Cordero de Dios. Jesús desea compartir el gozo y la eternidad con su pueblo redimido por su sangre.
En un momento podemos pensar que las tinieblas prevalecerán y que la
secularización destruirá los valores del Reino, pero no será así, pues las puertas del
infierno no prevalecerán contra ella. Jesús hizo todo esto porque somos su hechura, creados para buenas obras. Efes. 2:10. Tal como decía alguien, somos el poema
de Dios, su obra de arte.


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